Es curioso ver como los “intelectuales” discuten…

La declaración de intelectuales afroamericanos sobre el tema racial en la isla ha abierto un debate un poco raro para una persona que como yo ha caminado las calles habaneras, que soy negra y mujer. La respuesta de los intelectuales cubanos no se hizo esperar claro está…

Es curioso repito, como ambos bandos (el rojo y el azul?) se regodean en la politiquería barata, siendo esto un tema más de orden social que otra cosa, como se recurre a los viejos temas de si en un lugar es mejor o peor que en el otro y al final de la historia todo queda en el debate académico y unos y otros (los de abajo) seguimos sufriendo de los mismos males.

Me parece que aferrarse a lo que se ha hecho es un medio para justificar una situación que está a la vista de todos, impidiendo el paso a una realidad que está y que las acciones para modificarlas no pueden seguir esperando. No digo que el gobierno cubano no tenga razones para apelar a todos los avances que hemos tenido, que no sea loable toda la ayuda ofrecida a muchos de los países con mayores dificultades sociales y económicas, pero me pregunto yo que camino por la calle, hasta cuando vamos a tener que soportar el maltrato que entre nosotros mismos nos provocamos? Por qué según las estadísticas oficiales la población cubana es mayoritariamente de piel blanca y cuando yo camino por la calle la mayoría me parece al menos mestizo?

Todas estas declaraciones suenan de “dientes para afuera” cuando pienso en las experiencias que mi propia vida me ha regalado, qué pasa entonces con la conciencia de la gente? Creo que es más de eso de lo que hay que hablar, cuanto ha logrado realmente cambiar el proceso revolucionario cubano esas mentes que aún entienden que “la niña puede tener todos los amigos que quiera y de cualquier color, pero el novio tiene que ser blanco porque hay que adelantar”, o el policía que pide documentos más a los negros que a los blancos, o el portero del hotel que confundió a una huésped negra aunque extranjera con una cubana, poniéndole trabas entonces para el acceso a la instalación. Creo que es ahí donde está el tema que tenemos que solucionar y no seguir dejándolo para mañana, vanagloriandonos de lo que hemos hecho y seguir dandole la vuelta a todo lo que está por hacerse. Eso sin entrar en los por qué de que el portero del hotel o sus jefes tengan un problema con permitir el acceso de cubanos a cualquier sitio.

Por otro lado los Estados Unidos no logran solucionar sus problemas tampoco, por lo que igualmente me parece un poco raro que se atrevan a enviarnos declaraciones, por aquello de “cuidado con tirar piedras al tejado del vecino cuando el tuyo es de vidrio”. Y es que una vez más los americanos opinan sobre todo, en todas partes.

Es más de lo mismo sencillamente y que como decía, nos deja a nosotros, los de a pie, en Cuba o en Estados Unidos en el mismo lugar de desventaja. Nadie al final resuelve nada y todos los que alimentan el debate me hacen pensar en si no “están viviendo del cuento” situación muy conveniente para ambos equipos…

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