Desde la creación de este espacio hemos tenido clara la idea de no politizar, no tocar temas calientes que en definitiva ya más de uno hace por ahí con mayor o menor éxito y sí de llevar a quienes nos leen comentarios en torno a lo que sucede en la sociedad cubana de hoy mismo desde temas culturales y sociales, de esos que vivimos día a día en nuestras casas, pero hay cosas que no se pueden evadir…

A partir de un mensaje que me ha llegado a mi buzón de correo no puedo hacer más que comentar sobre él y de las preocupaciones que me rondan la cabeza en cuanto a los caminos que está tomando la sociedad cubana, o sea, nosotros los cubanos, y conjuntamente determinados grupos dentro de ella tienen la responsabilidad (quieran o no, lo nieguen o no) de lo que mañana podamos reconocer como negativo o positivo de ella.

Creo que este más que un tema político es un tema social pues debajo de cada uniforme, oficio o profesión, en cada obrero, dirigente, estudiante y cuanta ocupación pueda existir y practicarse en Cuba, hay en primer lugar un ser humano, ese ser social del que tanto han hablado los filósofos y que hoy pueblan la isla de Cuba y sus adyacentes cayos.

En un intento de sintetizar lo que me llegó, esto fue lo que pasó: Mientras esperaban el cambio de luz en un semáforo dos ciudadanos cubanos, artistas reconocidos además, fueron embestidos por un auto con chapa de embajada. Luego de discutir el asunto (en inglés) y no entenderse, sea por el idioma o por el calor de la discusión, el chofer del auto de embajada arremetió contra uno de los ocupantes del auto embestido. Casi milagrosamente el individuo pudo evadirlo y que aquello no tuviera consecuencias mayores. Poco después la policía hizo su aparición, el extranjero adujo inmunidad diplomática y los ciudadanos cubanos para su sorpresa fueron mandados a callar y cuestionados sobre como probar el hecho, aunque este había ocurrido ante varias personas reunidas en el lugar.

Los extranjeros no quisieron acompañar a la policía a ninguna estación cercana, y se fueron entre risas y músicas. Los cubanos se dirigieron a un hospital cercano y de ahí a una unidad de policía con el objetivo de efectuar la denuncia. Allí les comunicaron que el intento de asesinato no se podía denunciar hasta tanto no se hicieran las investigaciones pertinentes. Hasta el día de hoy no ha habido más noticias al respecto.

Este suceso y otros trae muchas preguntas a mi cabeza. Hacia dónde se encamina la sociedad cubana? La Policía Nacional Revolucionaria (PNR), qué función tiene? Hasta dónde llegan estos temas relativos a la inmunidad diplomática? Si la inmunidad diplomática es indicativo de “puedo hacer lo que me de la gana”, qué garantías podemos tener los ciudadanos cubanos frente a los diplomáticos que trabajan en nuestro país? Qué hay de la ya constante solicitud de documentación a cualquier hora del día, a cualquier ciudadano cubano, la ineptitud policial, la corrupción de estos?, y una lista más o menos larga que lejos de valorizarnos ante el mundo y ante nosotros mismos, creo que nos hacen cuestionar incluso de manera inconsciente, quienes o qué somos para nuestra sociedad.

Pero me atrevo a ir más allá. Comencé diciendo que en cualquier actividad que estemos realizando, sea durante la noche o el día, de trabajo o de divertimento, ante todo somos seres humanos y junto a ello además, ciudadanos cubanos. Quizás debería tratar este tema en otro comentario, pero para mí todo tiene relación partiendo de la base de lo que nos une o nos separa quizás?

Qué hay del grupo de muchachos que mientras esperan una guagua en una esquina, se sienten en el derecho de molestar a otras dos porque es la madrugada y no hay hombres que las acompañen?, o aquellas que por estar sentadas en un parque y no querer ser molestadas llegaron a una confrontación directa con otros, y luego de intentar hacer la denuncia fueron miradas despectivamente porque eran lesbianas y consecuentemente se merecían semejante tratamiento porque en definitiva su preferencia sexual, la madrugada y el querer defender su espacio vital era causa suficiente para que esto sucediera, además de todo eso…, “querían hacer una denuncia”? O aquella que presencié donde tres muchachos jóvenes acosaban a una chica que paraba taxi, botella, incluso puedo pensar que se prostituía, pero que a simple vista intentaba regresar a su casa también en la madrugada y ella, que no se quedó callada, quedó expuesta al vejamen y la humillación pues uno de ellos le mostraba su miembro viril porque supuestamente eso era lo que ella necesitaba, y lo peor no es esto, yo que también soy mujer, pasaba por la acera de enfrente, no sabía qué hacer y mi solución (probablemente cobarde), fue la de seguir mi camino, pero para mi sorpresa un carro policial estaba en la esquina próxima y el agente observaba la escena desde la distancia, esperando quizás a que la cosa llegara a dimensiones más interesantes? O el que se sintió agredido en una guagua por un señor mayor (un viejo literalmente) que supuestamente le empujaba o le caía encima porque casi no se podía sostener y casi golpea al hombre en una demostración de no sé qué…, ejemplos hay muchos, muchos más.

Tal vez estas referencias tienen de protagonistas a chicas jóvenes que circulaban en la madrugada y alguien pensará que ahí está el problema. Tengo un amigo que vive en Estados Unidos y comentaba que prefería a la policía cubana, pues los de “allá”, salían con pistolas directamente a disparar. Me pregunto por qué si en un lugar está mal, eso puede servir como justificación para que entre nosotros esté un “poquito mejor”?, o si el hecho de ser mujer, la noche, etc, inmunizan a los que practican estos comportamientos?

Me viene a la mente también el tema migratorio en Cuba. Me lleva a pensar si la tan aludida migración económica y NO política que vivimos, quizás sin darnos cuenta tenga también de estos ingredientes. Si al final a lo mejor vivir en Cuba pensando solo en lo que voy a comer hoy, no es tan difícil,  y cuales niveles de importancia podría tener lo material (leáse un carro, una casa, unas vacaciones)?, o si el además no tener garantías en cuanto a la seguridad ciudadana, a falta de tantas otras, no es también parte de esos motivos migratorios?

Quizás ya en este punto esto más que en un tema social se convierte en un tema político porque es el Estado quién se supone deba garantizar estos mecanismos. Los reales para que la gente pueda sentirse segura, tranquila, que no esté todo el tiempo esperando el inesperado, sea el carnet de identidad, el operativo que nadie sabe de donde viene o el grupo de jóvenes que se te van a abalanzar porque sea la madrugada y tengan ganas de entretenerse mientras esperan la guagua o ya por último la aducida inmunidad diplomática de algunos, igual a “nadie me puede hacer nada y yo puedo hacerlo todo”, incluso pasarle por encima con mi auto a un nacional, incluyendo los ya harto conocidos tratamientos preferentes en muchísimas otras cuestiones.

Estoy mezclando todo, lo sé. Suena contradictorio, también lo reconozco. Solo que no encuentro respuestas, que todo se me agolpa en la cabeza y me lleva a preguntarme si todo esto no está relacionado con la situación que al final vivimos. Desencanto generalizado, falta de esperanza, encontrar diversión en situaciones tan deprimentes, carencia de fe en los mecanismos que se supone deben protegernos o reprendernos, en fin…

Difícil ha sido incluso el ponerlo en palabras, más difícil aún entenderlo y sobre todo encontrarnos soluciones. Termino igualmente con pregunta: serán estas fotografías de lo que nos depara el futuro?

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